¿Cómo pueden los maestros enseñar realmente las estrategias de las técnicas de estudio?
Página 3: Modelos para enseñar las estrategias
Para lograr la superación académica, los estudiantes deben poder aplicar diversos tipos de estrategias de las técnicas de estudio (por ejemplo, estrategias de comprensión, toma de apuntes, etc.). No obstante, es necesario que a algunos estudiantes, en especial los que tienen problemas de aprendizaje, se les enseñen explícitamente las estrategias específicas de las técnicas de estudio, así como cuándo, dónde y cómo aplicarlas. Cuando un estudiante es capaz de aplicar una estrategia con facilidad, ya no tiene que usar su memoria de trabajo para recordar los pasos de la estrategia y procesar al mismo tiempo la información que está aprendiendo. Para cerciorarse de que el estudiante aprenda a aplicar una estrategia de las técnicas de estudio de manera automática o sin dificultad, el maestro debe usar la instrucción de estrategias, diseñada con el fin de enseñar a los estudiantes los elementos o pasos para aplicarlas debidamente.
Para enseñar a los estudiantes con problemas de aprendizaje cómo usar bien las estrategias de las técnicas de estudio, los maestros deben usar un modelo de instrucción de estrategias validado por investigaciones. En realidad, algunas investigaciones sugieren que la manera en que se enseña a los estudiantes a aplicar las estrategias de las técnicas de estudio podría ser tan importante como las estrategias mismas. Por lo general, una buena instrucción de estrategias incluye lo siguiente:
Los estudiantes que tienen discapacidades de aprendizaje requieren enseñanza explícita muy estructurada y amplias oportunidades de practicar las estrategias hasta que desarrollen habilidades por sí mismos.
- Instrucción explícita: Enseña los pasos específicos de una estrategia y describe cómo, cuándo, dónde y por qué se usa la estrategia.
- Modelado: Demuestra, pensando en voz alta, cómo se usa la estrategia.
- Práctica guiada: Ofrece a los estudiantes muchas oportunidades de practicar la estrategia, asegurándose de guiarlos y de hacer comentarios correctivos.
- Práctica independiente: Permite a los estudiantes aplicar la estrategia ellos mismos, verificando continuamente su desempeño y haciendo comentarios correctivos.
- Estrategias de autorregulación: Anima a los estudiantes a dirigir su propio aprendizaje y les enseña a usar estrategias para supervisarse ellos mismos y establecer objetivos.
- Mantenimiento y generalización: Incorpora actividades para que los estudiantes sigan usando la estrategia y la apliquen en otras situaciones.
Importancia de las oportunidades de práctica, el mantenimiento y la generalización
“La aprendimos más o menos, y luego seguimos adelante… [Cuando] nos enseñaron una estrategia para tomar apuntes o algo así, tal vez nos hicieron tomar apuntes de esa manera durante el día, pero no fue algo que realmente nos dieron tiempo de practicar. Solo nos la mostraron, y luego nos dejaron hacer lo que quisiéramos con ella.” — Erin
“Aprendo una estrategia nueva y la uso en la escuela durante una semana más o menos, luego tal vez la olvide durante el fin de semana o se me olvide cómo funciona, así que no la voy a usar tanto como debería.” — Kyra
Debido a que los maestros tienen tiempo limitado para la enseñanza en el aula, es común que enseñen una estrategia y luego sigan de inmediato con algo más. Don Deshler explica la importancia de dar muchas oportunidades de practicar y de insistir expresamente en el mantenimiento y la generalización de la estrategia (tiempo: 3:32).
Don Deshler, PhD
Profesor de Educación especial
Director del Centro de investigación sobre el aprendizaje
University of Kansas
Transcripción: Don Deshler, PhD
Para que los estudiantes que tienen dificultades de aprendizaje adquieran las estrategias que les permitan estudiar y rendir bien, necesitan por lo general estar inmersos en la experiencia de aprendizaje y practicar la estrategia. Si no pueden usar la estrategia con facilidad, no es un recurso útil que aprovecharán. Cuando se les da una tarea en la que tienen que invertir mucho tiempo y esfuerzo para recordar cuáles son los pasos de la estrategia y cómo aplicarla, gastan la energía que necesitan precisamente para concentrarse en el contenido. Nos damos cuenta de que en realidad no la usan, y vuelven a sus métodos de aprendizaje anteriores. Por eso necesitamos elegir con gran cuidado las estrategias y enseñarlas bien. Una vez que el estudiante adquiere una estrategia, la tentación puede ser: “Ahora, pasemos a lo siguiente”, y omitimos las fases de generalización y mantenimiento de la instrucción, las cuales son etapas muy explícitas de la enseñanza por las que tenemos que guiar a los estudiantes. Es necesario ser muy explícitos y tener conversaciones como esta: “Bien, has estado aplicando la estrategia con estos materiales. Ahora, piensa en tu clase de ciencias. Veamos tu libro de ciencias y los temas que estás estudiando. ¿Cómo funcionaría esta estrategia? ¿Necesitamos hacer algunas adaptaciones o cambios a esta estrategia?” Luego les damos algunos ejercicios de práctica en los que los estudiantes tienen que aplicarla de verdad, e integramos en el entorno algunos indicadores o lugares donde podamos observar la aplicación y la generalización real de estas. Esto se refiere a que, si a un estudiante se le ha enseñado esta estrategia en una clase complementaria, debemos hablar con el maestro de historia, el de ciencias, el de matemáticas, etc., y decirles en pocas palabras: “Esta es la estrategia, y Jason debe estar usándola en estas circunstancias. ¿Podría pedirle que la use? Si se le dificulta aplicarla, esto es lo que le podría decir.” Cierto, hacer esto exige dedicar tiempo y, desde el punto de vista logístico, es difícil. Son muchos los motivos por los que dejamos de lado la enseñanza de las fases de generalización y mantenimiento de la instrucción de estrategias.
Otro motivo es que, a veces, los estudiantes se aburren con la estrategia: ya la conocen, en algunas de sus verificaciones han demostrado que ya la dominan, y luego el maestro sigue adelante. Y cuando llega el momento de usarla en esta clase, en la otra y en algunas más, los maestros deben ser muy creativos para darle un giro y mantener a los estudiantes interesados. A veces se trata de algo nuevo, no de algo con lo que ya han trabajado. Pero a fin de cuentas, lo que nuestras investigaciones han demostrado es que, a menudo, es mejor enseñar menos estrategias, pero con más detenimiento, en vez de estudiarlas superficialmente. Y eso es lo que sucede con frecuencia en los programas de técnicas de estudio: se enseña la técnica de estudio de la semana y se practica durante ese tiempo, y luego se pasa a otra, y después a otra sin profundizar en ellas.
Dos modelos de instrucción de estrategias que incluyen los elementos antes mencionados han demostrado ser eficaces para enseñar las estrategias a los estudiantes con problemas de aprendizaje.
Modelo de instrucción estratégica (SIM) (en inglés)
Karen Harris, coautora del SRSD, y Don Deshler, coautor del SIM, explican estas estrategias.
Karen Harris, PhD
Profesora emérita regente e investigadora
Arizona State University
(tiempo: 2:19)
Don Deshler, PhD
Profesor de Educación especial
Director del Centro de investigación sobre el aprendizaje
The University of Kansas
(tiempo: 2:27)
Transcripción: Karen Harris, PhD
Las investigaciones de los últimos 25 años nos han ayudado a establecer un modelo práctico, llamado Desarrollo de estrategias autorreguladas (SRSD, Self-Regulated Strategy Development), para que los maestros enseñen las estrategias de escritura a los estudiantes. Aunque la mayor parte de nuestro trabajo se ha dirigido a la escritura, los maestros usan el mismo modelo con muy buenos resultados también para las matemáticas y la lectura. Las seis etapas básicas son: Desarrollar conocimiento previo, Explicarlo, Modelarlo, Memorizarlo, Apoyarlo y Establecer la práctica independiente. No prometemos a los estudiantes que la estrategia les ayudará más de lo que realmente puede. También insistimos aquí con mucho cuidado en la función del esfuerzo. Si no trabajan, no les funcionará ningún truco ni estrategia, por muy buenos que sean. De modo que el esfuerzo que hagan es absolutamente esencial. Explicamos los componentes y los pasos de la estrategia. La relacionamos con los objetivos de los que hablamos con los estudiantes, es decir, por qué estamos aprendiendo esta estrategia.
Además de que las etapas del SRSD no son lineales (en otras palabras, no se pasa de una etapa a la siguiente y ahí termina la anterior), es importante insistir en que las etapas son recursivas, de manera que se puede volver a cualquiera de ellas en cualquier momento. Y, en la práctica, los maestros suelen hacerlo. Es posible que al modelar la estrategia, el maestro se dé cuenta de que hay ciertos conocimientos básicos que los estudiantes con los que está trabajando todavía no tienen suficientemente claros. Así que, después del modelado, dedicará tiempo a retroceder y explicar con más detalle un concepto o teoría importante que los estudiantes necesitan para poder avanzar. En todos sentidos, este no es un modelo de instrucción de “una vez y basta”. No se efectúa una etapa una vez y ahí termina. Tampoco se aplican las seis etapas básicas y ya está. Más aún, cuando el maestro termina, todavía no ha acabado. Algo que sabemos acerca de los estudiantes con problemas y discapacidades de aprendizaje es que a menudo no suelen retener bien lo que han aprendido. Las investigaciones nos muestran que esto es típico no solo de los estudiantes con problemas de aprendizaje, sino de muchos otros. Y tenemos la solución: se llama sesiones de refuerzo. Es necesario que planifiquemos para estas caídas en la retención del aprendizaje, y debemos hacerlo repasando de vez en cuando las estrategias aprendidas hasta ahora.
Transcripción: Don Deshler, PhD
El Modelo de instrucción estratégica (SIM, Strategic Instruction Model) funciona porque surgió después de años y años de investigación. Y, en nuestro caso, el criterio que aplicamos es que los estudiantes deben ser capaces no solo de pasar de una calificación F a una D, sino de pasar de una F a una C o B para mantener su propio rendimiento. Al centro de esta expectativa está que se conviertan en estudiantes autorregulados. Hay componentes de autorregulación integrados para que los estudiantes puedan practicar y entender lo que significa la autorregulación: ¿en qué consiste, cómo se percibe, qué debo hacer para dominar mi propio aprendizaje? Si no logramos ayudarles a convertirse en estudiantes autorregulados, terminarán por reprobar porque no podemos estar con ellos en todo momento. Las exigencias de la situación a la que se enfrentan van a seguir cambiando, y deben ser capaces de evolucionar con la situación y de adaptar su manera de aprender a esas nuevas exigencias. Esto forma parte del proceso de instrucción. No se trata solo de enseñarles una estrategia específica: “Estos son los pasos de la estrategia; ahora vamos a practicarla; ahora vamos a aplicarla; ahora vamos a…”. También debemos mantener conversaciones continuas con ellos acerca de en qué consiste el buen aprendizaje, cómo se percibe, qué se siente cuando no lo logran, cómo afrontar el fracaso, cómo retraerse para hablar con uno mismo y autorregularse, cómo buscar ayuda en su entorno, etc., de manera que vuelvan a intentarlo y se superen. Creo que esto es algo que se pierde a menudo cuando pensamos en la instrucción de estrategias. Nos limitamos a considerar la estrategia de manera aislada, con su lista de pasos en la página y otros detalles. Una buena instrucción de estrategias incluye mucho más que enseñarlas meramente.
En los siguientes recursos de IRIS, se puede obtener más información acerca del modelo SRSD:
- Módulo: SRSD: Usar las estrategias de aprendizaje para mejorar el aprendizaje de los estudiantes
- Entrevista: SRSD: Un modelo para la enseñanza de las estrategias de instrucción (en inglés)
La investigación indica
- Los estudios que incluyeron estudiantes propensos a no pasar de grado escolar y estudiantes con discapacidades demuestran que a quienes se les enseñaron las estrategias de escritura usando el modelo SRSD lograron mejores resultados que los estudiantes en los demás grupos de control.
(Graham & Harris, 2005) - El análisis de más de 20 estudios de adolescentes que recibieron instrucción de estrategias usando los ocho pasos del modelo SIM indica que, en general, los estudiantes usaron la estrategia con mejores resultados después de haber recibido la instrucción sobre esta.
(Deshler & Schumaker, 2006; Block & Parris, 2008) - Un estudio sistemático mostró que los componentes de la autorregulación (es decir, observarse, verificarse, evaluarse, enseñarse y reforzarse a sí mismo) lograron mejorar la lectura del estudiante. El establecimiento de objetivos junto con uno o más de los componentes de la autorregulación también mostró resultados positivos.
(Didion et al., 2021) - Dos estudios han demostrado resultados positivos cuando a los estudiantes con discapacidades de aprendizaje se les enseñan las estrategias para resolver los quebrados usando el modelo del desarrollo de estrategias autorreguladas (SRSD).
(Losinski et al., 2019; Ennis & Losinki, 2019)